Segundo trimestre de embarazo: la evolución continúa.

Segundo trimestre de embarazo: la evolución continúa.

Los primeros meses de embarazo han pasado, las náuseas y las molestias del principio van quedando atrás y la barriguita comienza, por fin, a asomar. Ahora os sentís más vitales, con más energía y estáis deseando compartir con el mundo el motivo de vuestra felicidad.

El segundo trimestre es probablemente la fase más satisfactoria del embarazo: ya habéis superado los desagradables síntomas del principio, os encontráis animadas y con fuerzas y vuestro cuerpo todavía no ha experimentado grandes cambios que os dificulten llevar una vida normal. Además, el bebé cada vez es más grande y más activo, así que muy pronto comenzaréis a sentir como se mueve y a recibir sus “cariñosas” patadas.

Lentamente, el cuerpo continúa su evolución y se siguen produciendo pequeños cambios que, en su mayor parte, desaparecerán tras el embarazo.

Hiperpigmentación.

El aumento de la hormona estimulante de melanocitos provocado por la placenta, es el causante de este frecuente fenómeno, especialmente en las mujeres de piel y cabello más oscuros. Supone una pigmentación más intensa en zonas como la que rodea el ombligo, las areolas, los genitales externos y en las pecas o lunares. Otras de sus consecuencias pueden ser la aparición de la línea nigra -una oscura línea vertical que se dibuja en el abdomen desde el ombligo hasta el inicio del vello púbico- o del cloasma gravídico o melasma: manchas oscuras en el rostro, principalmente en los pómulos, la nariz, los labios y la frente.

Para evitar un exceso de hiperpigmentación y mantener la piel como antes del embarazo, es recomendable no exponerse al sol y usar siempre altos factores de protección solar.

Cambios posturales.

El bebé sigue creciendo y ahora debéis soportar más peso en la parte delantera de vuestro cuerpo. Esta alteración en su centro de gravedad conlleva un cambio de la postura y de la posición de la columna y puede acarrear dolores en las lumbares, la pelvis y las caderas. La práctica habitual de ejercicio suave y especifico como pilates o natación para gestantes os ayudará a relajar los músculos de la espalda y a reducir las molestias.

Hirsutismo.

En general, las embarazadas notáis que vuestro cabello se vuelve más fuerte y poblado pero los cambios endocrinos pueden provocar también la aparición de hirsutismo. Se trata de un exceso de vello en la cara, los brazos, las piernas, la espalda y la zona superior del pubis. Si os sucede, no os alarméis, tras el parto, todo volverá a la normalidad.

Picor y estrías.

Si no lo habéis experimentado durante el primer trimestre, es posible que ahora comencéis a sentir un recurrente picor en el abdomen y las caderas. Es absolutamente normal, ya que está asociado a la distensión de la piel, de forma que cuanto más avance el embarazo, será más probable que lo sintáis. Una buena hidratación con cremas elaboradas con ingredientes naturales como el aceite de almendras o el de caléndula es el mejor consejo para aliviarlo.

Respecto a las estrías, son el caballo de batalla de la mayoría de las futuras mamás. Normalmente aparecen en el tercer trimestre, pero es conveniente preparar la piel durante todo el embarazo para minimizar su número y su aspecto. Los dermatólogos recomiendan mantener un peso adecuado y utilizar cremas específicas de forma constante: las que han demostrado mayor eficacia son las que contienen centella asiática y ácido hialurónico.   

No os preocupéis y tomad estos pequeños cambios como lo que son, manifestaciones de que vuestro cuerpo se encuentra en un proceso único con un objetivo maravilloso: traer una vida al mundo.

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