¿Qué es la rosácea y cómo podemos aliviarla?

¿Qué es la rosácea y cómo podemos aliviarla?

A partir de los 30 años, muchas personas -especialmente mujeres- ven como la piel de su rostro se enrojece, deja traslucir pequeños vasos sanguíneos e incluso puede llegar a inflamarse.

La rosácea suele ser el diagnostico que responde a estos síntomas de manera más habitual. Pero ¿qué es la rosácea?  Se trata de una afección cutánea de origen desconocido que compromete a los vasos sanguíneos -especialmente de las mejillas, la nariz, la frente y el mentón- y que se exterioriza con enrojecimiento en forma de brotes y remisiones periódicas.

Afecta hasta un 10 % de la población, principalmente a personas de piel blanca y es muy frecuente en Europa y Estados Unidos. Su diagnóstico y seguimiento debe ser realizado por un especialista en dermatología, que aplicará los tratamientos más adecuados para cada caso concreto. No obstante, existen una serie de recomendaciones que las personas con rosácea pueden seguir para suavizar su dolencia:

·      Evitar el agua caliente, los exfoliantes, las limpiezas faciales con vapor o la utilización de instrumentos que puedan irritar la piel (cepillos, esponjas…)

·      Mantener la cara limpia e hidratada a diario, utilizando agua tibia, un jabón neutro y sin frotar, siempre realizando suaves toques.

·      No usar cosméticos que lleven en su composición alcohol, aceites, fragancias o excesivos conservantes. Es necesario comprobar que los productos que se aplican sobre el rostro son aptos para pieles sensibles. Las cremas indicadas para bebés y niños suelen ser también apropiadas para las personas con rosácea ya que están elaboradas con productos naturales que hidratan y protegen la piel sin irritarla. Un buen ejemplo son la Crema Infantil Cara y Cuerpo y el Limpiador sin aclarado de Carmenta, que incluyen ingredientes específicamente calmantes como la leche de almendras, el extracto de incienso, el extracto de caléndula o el gel de aloe vera.

·       Eludir una exposición prolongada al sol y emplear diariamente un protector solar con un índice SPF superior a 30, que proteja tanto de los rayos UVB como de los UVA.

·       Rehuir las temperaturas extremas, tanto el calor como el frío excesivo exacerban la rosácea.

·       No tomar ni alcohol ni cafeína y consumir chocolates, frutos secos y quesos maduros con moderación.

·       Evitar los momentos de estrés, tratar de controlarlos practicando métodos de relajación o respiraciones profunda.

·       Llevar un control de los elementos que inician el enrojecimiento (alimentos, medicinas emociones…) y compartirlo con el dermatólogo.

 

El tratamiento médico de la rosácea debe hacerse siempre bajo prescripción dermatológica pero una atención diaria y cuidadosa de los factores enumerados ayudará a mantener la piel libre de rojeces e irritaciones.

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