Borrar las cicatrices tras una operación, ¿es posible?

Borrar las cicatrices tras una operación, ¿es posible?

La piel es el órgano más extenso y su principal función es proteger al cuerpo de las amenazas exteriores. Por eso cuando sufrís una herida, inmediatamente comenzáis a generar colágeno para cerrarla, se trata del proceso de cicatrización.

Normalmente, las heridas superficiales que solo afectan a la epidermis, se cierran sin dejar huella, pero aquellas que llegan a niveles más profundos de la epidermis o que alcanzan la dermis, pueden dejar cicatrices más o menos visibles. Este es precisamente el caso de las cicatrices quirúrgicas, aquellas que aparecen tras una operación.

La correcta cicatrización de las heridas quirúrgicas depende, en gran medida, de la genética, ya que hay personas que, genéticamente, cuentan con una mayor capacidad regeneradora de la piel; y de la ubicación de la propia herida, puesto que algunas zonas cicatrizan peor que otras (generalmente aquellas más cercanas al hueso: tobillos, rodillas…)

No obstante, existen una serie de consejos que se deben seguir para favorecer la curación de la herida y tratar de que las cicatrices resultantes sean imperceptibles:

Más vale prevenir

Preparar la piel, hidratándola al máximo durante las semanas previas a la intervención, contribuirá a que la posterior cicatrización sea más rápida y efectiva. Lo más recomendable es aplicar aceites con alto contenido en ácidos grasos esenciales y vitamina C, como el de rosa mosqueta o el de oliva.

Primeros cuidados

La limpieza y la desinfección son fundamentales. Lavar la herida con agua y jabón neutros, secarla cuidadosamente y aplicar un antiséptico son los pasos esenciales, desde el primer día tras la intervención y hasta que desaparezca la costra.

Hidratación

Una vez que se hayan caído o retirado los puntos es aconsejable hidratar la herida varias veces al día.  Extendiendo con un suave masaje una crema reparadora se reducirá el picor y la tirantez de la zona y se potenciará el proceso de regeneración celular. La Crema Bálsamo Reparadora & Regeneradora Cicabal de Carmenta -formulada con un alto porcentaje de ingredientes naturales- ha demostrado excelentes resultados, como el aumento de un 100% la capacidad de regeneración y cicatrización de la piel tan solo 24 horas después de su aplicación.

Cuidado con el sol

Uno de los riesgos de exponer las cicatrices a los rayos del sol es la hiperpigmentación. Para evitarlo será necesario utilizar un alto factor de protección solar, no solamente en verano, sino durante todo el año.

La constancia y la paciencia son primordiales para tratar correctamente una cicatriz, ya que la piel tarda aproximadamente un año en recobrarse totalmente de cualquier herida o incisión. Mientras que estéis dentro de ese periodo, todavía estaréis a tiempo de actuar que la cicatriz se vaya borrando y llegue a ser casi invisible.

No obstante, no debéis olvidar que cada persona tiene su propio ritmo de cicatrización y que pueden surgir complicaciones como la aparición de cicatrices hipertróficas o queloides. Por este motivo, lo más conveniente es ponerse en manos de un especialista en dermatología que os ayudará a tratar vuestra cicatriz de la forma más adecuada.

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