Activa la belleza de tu piel en otoño

Activa la belleza de tu piel en otoño

La piel es el órgano más grande del cuerpo y la primera barrera frente a las agresiones externas, por eso su protección y cuidado es fundamental en todas las épocas del año. Durante el verano ha soportado de forma más directa -porque llevamos menos ropa- la acción del sol y del viento, se ha bronceado y se ha curtido.  El resultado es una piel deshidratada y más fina, que tiene que enfrentarse ahora a otro gran enemigo: el frío.

Con la llegada del frío otoñal, la piel -especialmente la del rostro- sufre. Los capilares se contraen y la irritación se reduce. Esto provoca que el oxigeno y los nutrientes no lleguen adecuadamente hasta las células de la epidermis y le otorgan un aspecto apagado. Además, el frío también interfiere en el ciclo de renovación celular, de forma que se crea una capa de células muertas que evita que la secreción sebácea llegue a la superficie para nutrir la epidermis, dejando como resultado una piel sensible y seca.

¿Cómo cuidar nuestra piel en otoño?

Lo primero es eliminar la capa de células muertas con un exfoliante suave, cuanto más finos sean los gránulos que lo componen, menos agresiva será la exfoliación para los capilares.

De esta forma liberarás a la piel de la capa que impedía que se nutriera correctamente y la dejarás lista para absorber los tratamientos que quieras aplicarle.

El siguiente paso es la hidratación. Tu piel se encuentra ahora mismo sedienta, por eso debes reducir la pérdida de agua de su capa externa e hidratarla en profundidad. Un hidratante intensivo como el Serúm Facial de Carmenta actuará a diferentes niveles con un alto grado de penetración y elevadas dosis de activos, asegurando un efecto regenerador, revitalizante y rejuvenecedor.

La belleza está en el interior y es, precisamente, en el interior donde debemos actuar para que luzca en todo su esplendor. Una alimentación equilibrada y saludable que incluya frutas y verduras nos aportará gran cantidad de antioxidantes y vitaminas. Incorpora a tu dieta frutas de temporada como las naranjas, las granadas o los frutos del bosque y además de mejorar tu piel, evitarás resfriados.

No olvides hidratarte también por dentro y bebe al menos litro y medio de agua al día. Si lo prefieres, también puedes tomar líquido en forma de zumos, infusiones o sopas.

Aunque con el otoño, los rayos del sol ya no sean tan intensos y las nubes aparezcan con mayor frecuencia, la fotoprotección es imprescindible para mantener tu piel joven y libre de manchas. Un consejo: aplica primero tu crema hidratante y encima el protector solar. Si lo hicieras al revés, la hidratante no se absorbería y el protector solar, al mezclarse, perdería su efecto pantalla.

Por último, y aunque parezca obvio, protégete del frío. Gorros y bufandas serán tus escudos frente al frío extremo. Cuando estés a la intemperie cubre la mayor porción de rostro que puedas y así lo protegerás frente a la sequedad y las rojeces. Un bálsamo reparador será tu gran aliado cuando tus labios y tu nariz se encuentren ásperos o agrietados. El bálsamo reparador de Carmenta, elaborado con ingredientes de origen vegetal, aportará a la delicada piel de los labios y de la nariz una excelente barrera de protección, que ayudará a evitar la pérdida de agua transepidérmica y lo protegerá de las agresiones externas.

Así que ya sabes, plántale cara al frío… ¡pero protégela primero!

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